¿Puedo tomar medicamentos si estoy dando pecho?
Algunos medicamentos pueden tomarse si se da el pecho, pero siempre bajo prescripción médica.
Durante la lactancia, puede suceder que la nueva mamá deba tomar algún medicamento, normalmente para curar un malestar pasajero, como un resfriado, una infección o una bronquitis. En otros casos la medicina puede ser necesaria para controlar una enfermedad crónica, como una diabetes. Este hecho no se traduce automáticamente en una contraindicación para dar el pecho: cuando se lacta, es mejor evitar el abuso, pero se pueden tomar medicinas con absoluta tranquilidad, siempre y cuando se consulte antes con el médico.
Pasan a la leche, pero…
La mayoría de las medicinas pasan a la leche, pero el principio activo que se concentra en la misma, equivale al 1-2 por ciento de la dosis del medicamento tomado por la mamá. Además, no todos los fármacos que se diluyen en la leche son, después absorbidos por el intestino del bebé. ¿Resultado?: cuando la mamá toma medicamentos, al pequeño le llega una mínima cantidad que, en general, no pone en riesgo su bienestar y no requiere la suspensión de la lactancia. Los medicamentos verdaderamente incompatibles con la lactancia son muy pocos. Sin embargo, esto no quiere decir que se puedan tomar a la ligera o sin leer las advertencias. A veces, incluso un medicamento “banal” puede reservar algunas sorpresas. Es el caso, por ejemplo, de la aspirina. La cantidad de ácido acetilsalicílico que pasa por la leche es mínima, pero puede provocar en el pequeño el síndrome de Reye. Se trata de un cuadro clínico muy raro que se manifiesta con nauseas, vómitos incontrolables y síntomas neurológicos, como confusión, somnolencia y sopor. También se caracteriza por alteraciones del hígado muy graves.
Qué hay que evitar
- No tomar pastillas en la primera oportunidad: si el problema es leve, a menudo se resuelve por sí solo, o bien, se puede recurrir a un remedio más natural. Por ejemplo, el dolor de cabeza se puede eliminar recostándose en un ambiente silencioso y poco iluminado.
- No reducir ni suspender por propia iniciativa los tratamientos recetados por el médico, por miedo a que puedan perjudicar al niño. Sobre todo si se trata de antibióticos: se corre el riesgo de crear resistencias, es decir, el medicamento puede resultar ineficaz a la hora de enfrentarse a los gérmenes que debería eliminar.
- No dar preferencia a los medicamentos naturales pensando que son totalmente seguros e inocuos: incluso las hierbas contienen principios activos y pueden ser contraproducentes para el niño.
Que precauciones se deben adoptar
- Tomar las medicinas inmediatamente después de la toma: antes de dar el pecho nuevamente al bebé, habrán pasado varias horas y tu organismo habrá podido metabolizar y eliminar en gran parte los principios activos.
- Consultar siempre con el médico antes de tomar un medicamento, aunque no requiera receta médica.
- Atenerse a las dosis y al horario que aparece en las indicaciones
- Efectuar los tratamientos prescritos siguiendo al pie de la letra las indicaciones del médico.
- Si se sigue un tratamiento para enfermedades crónicas, hay que valorar con el médico si se debe reconsiderar el tratamiento para poder seguir dando el pecho. A menudo se puede dar el pecho y tomar la medicina, pero otras veces, es necesario sustituirlo por un principio activo que proporcione la misma eficacia, pero que sea más seguro para la lactancia.
Un uso moderado y responsable
¿Cuál es la actitud más correcta a la hora de tomar medicinas durante la lactancia? No eliminarlos por completo, pero tampoco usarlos con demasiada ligereza.
- Para aliviar los dolores de distinta naturaleza durante la lactancia, es mejor utilizar antiinflamatorios no esteroideos, que pasan a la leche en cantidades mínimas.
- En caso de estreñimiento, es mejor recurrir a los preparados más suaves (a base de lactulosa, aceite de parafina, aceite de vaselina o semillas de zaragatona) que no alteran la producción de leche materna.
- Para finalizar, cuando se tiene fiebre o un resfriado, es mejor recurrir a los preparados a base de paracetamol: son eficaces y no tienen efectos perjudiciales para el pequeño.
En caso de enfermedad crónica
Los mayores temores a la hora de tomar medicinas surgen, sobre todo, cuando la reciente mamá debe seguir un tratamiento prolongado para tratar un trastorno crónico, como la diabetes, enfermedades de las tiroides e hipertensión.
Sin embargo, también en este caso no hay que preocuparse antes de tiempo, porque no todos los medicamentos considerados “importantes” son incompatibles con la lactancia.
Por ejemplo, los tratamientos a base de tiroxina para el hipotiroidismo o de los de insulina para la diabetes, pueden tomarse con tranquilidad. Los primeros no perjudican al niño y la insulina se elimina en el estómago del pequeño.
Siempre bajo el control del médico, también se pueden tomar antidepresivos de última generación o medicamentos para el hipotiroidismo a base de metamizol. Tampoco hay ninguna contraindicación para tomar la mayor parte de los antibióticos..
Saludos!!

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Enero 6th, 2009 en 10:49 AM
muy linda la nota y muy completa gracias feliz 2009
Julio 26th, 2009 en 7:15 PM
por favor necesito q me ayuden tengo un bebe de tres meses que estoy amamantando y tengo un retraso de mi menstruacion de 5 dias… me dijeron q tomara una aspirina para q me baje pero nose si sera verdad y no quiero que le haga mal a mi bebe… pero estoy muy nerviosa puede ser que por eso se me retrase?
si pueden contesten a mi e-mail
muchas gracias!
Julio 26th, 2010 en 12:10 PM
Muchas gracias yo he hecho muchas preguntas pero nunca me abran contestado también y tan completo como esta ves. Gracias y felicidades