Las enfermedades autoinmunes Parte 3 final

¿Qué hacer ante el diagnóstico de una enfermedad reumática autoinmune?

Lo ideal es hacer un abordaje multidisciplinario de la enfermedad coordinado por un reumatólogo quién es el especialista con el mejor plan de tratamiento con enfermedades reumáticas autoinmunes, sin embargo, dentro del grupo óptimo de tratamiento, se encuentran también el neurólogo, en endocrinólogo, el nefrólogo, el dermatólogo, el psicólogo y el nutriólogo, además de fisioterapeutas, enfermeras y trabajadores sociales.

Las enfermedades reumáticas autoinmunes, al igual que otras enfermedades crónicas, tienen un impacto emocional. Lo habitual es que los familiares del paciente no comprenden el problema, tanto por la ausencia de datos característicos, como por el poco conocimiento que la población general tiene de estas enfermedades reumáticas. es común que el paciente experimente tristeza y rabia, y cuando se presenten, se deben mencionar al médico tratante, porque existen múltiples terapias para combatirlas, y cuanto antes, mejor. Por un lado hay medicamentos muy efectivos para controlar el estado de ánimo, además de grupos de ayuda conformados por personas con enfermedades reumáticas autoinmunes con quienes se pueden intercambiar experiencias. El hecho de establecer contacto con personas con problemas similares representa un gran apoyo emocional que es fundamental en el tratamiento de las enfermedades reumáticas autoinmunes.

Los objetivos generales en el tratamiento de este tipo de males son:

  • Reducir la inflamación y aliviar el dolor.
  • Retrasar o evitar la destrucción estructural y sus secuelas.
  • Evitar el fallo irreversible de los órganos vitales.
  • Preservar la función articular y muscular.
  • Garantizar la calidad de vida
  • Prevenir complicaciones.
  • Prevenir complicaciones tanto en la madre como en el feto durante la gestación.
  • Garantizar la actividad laboral habitual.
  • Garantizar el bienestar físico, psíquico y social.
  • Monitorear y contrarrestar los efectos secundarios de la terapia empleada.

Recomendaciones generales

El estrés que genera tener una enfermedad reumática autoinmune requiere el apoyo de familiares cercanos y amigos, técnicas de meditación -para mejorar el estrés- y un programa de control del tiempo para alternar de manea más eficaz los intervalos de trabajo y descanso.

Es importante evitar la automedicación, pues el monitoreo del control de la enfermedad, así como de los posibles efectos secundarios, lo debe realizar un profesional de la salud. En general, entre las manifestaciones cardinales de las enfermedades autoinmunes se encuentra la pérdida de fuerza (fatiga), que es de instauración gradual y se hace crónica, por lo que se necesita practicar ciertos deportes asesorados por el profesional de la salud a cargo del tratamiento de  la enfermedad.

Los pacientes con enfermedades autoinmunes  deben intercalar de manera más inteligente los tiempos de trabajo y descanso, y tener en cuenta que las horas de sueño son de vital importancia. Los cuidados serán más fáciles cuando se tomen al pie de la letra los medicamentos prescritos por el reumatólogo.

En cuanto al aspecto diabético, si bien alimentarse correctamente es básico para una buena salud, ante estos problemas es aún más importante. Se debe individualizar cada caso de acuerdo con las circunstancias, para lo cual el apoyo de un experto en la materia, como un nutriólogo, resulta trascendental. o primero es tratar de evitar las sustancias que puedan alterar el sistema inmunológico, para lo cual hay que reducir al mínimo todos aquellos alimentos y productos con aditivos químicos, conservadores e irritantes, así como tabaco, alcohol y grasas (especialmente las saturadas). Esto funciona también para reducir el riesgo cardiovascular, que de por si aumenta con estas enfermedades. Convienen los alimentos ricos en antioxidantes, como frutas y verduras, los cuales se deben consumir en abundancia.

Si el paciente no lleva una dieta equilibrada, se le recomienda tomar suplementos alimenticios; es común que la capacidad de absorción de los nutrientes esté disminuida, ya sea por infecciones enterales o por lesión de la flora provocada por la terapia con antibióticos; para contrarrestar dicha condición se emplean los lactobacilos, acidófilos, que restauran la flora intestinal y, por ende, la biotransformación que dicha flora realiza para absorber adecuadamente los nutrientes..

Es común que algunas enfermedades autoinmunes se exacerben durante el embarazo, por lo que es conveniente en procesos de alto riesgo que no concluyan con el trabajo de parto o puerperio. En el tratamiento de las enfermedades autoinmunes se incluye un grupo de medicamentos capaz de dañar a un producto en gestación, razón por la cual es imperativa la asesoría del medico tratante, así como la intervención de otros especialistas: obstetra, perinatólogo, etcétera, para poder manejar correctamente la enfermedad durante esta etapa.

Las personas que tienen más  infamación sobre su mal y que participan de manera más activa en su tratamiento, casi siempre tienen mejor calidad de vida, requieren menos visitas al médico, son más activas y padecen menos síntomas.

Se busca sin cesar una causa y, por ende, un tratamiento definitivo de las enfermedades autoinmunes; existen  muchas líneas de investigación, como genes determinados y características especiales de la etapa reproductiva femenina que pudieran explicar la causa de la enfermedad. También se exploran nuevos horizontes terapéuticos, ahora con el advenimiento de la terapia biológica (anticuerpos que modulan  ciertas partes del sistema inmune), pero mientras no se encuentre el tan esperado tratamiento definitivo para las enfermedades autoinmunes, resta al paciente  aprender a convivir con el mundo y su enfermedad. En dicha tarea no se encuentra solo; se le sugiere acercarse a un profesional de la salud con formación en dichas enfermedades que cuente con la preparación y la experiencia para que le ayuda y lo oriente acerca de las opciones que existen hasta el momento.

Las enfermedades autoinmunes y su repercusión en la películas lagrimal

Las alteraciones de la película lagrimal pueden ser el indicio de una gran cantidad de enfermedades, entre ellas las autoinmunes, como el lupus, la artritis reumatoide, la poliateritis nodosa, la espondilitis anquilosante o los síndromes de Sjögren y Steven Johnson. Y lo interesante es que pueden aparecer hasta cinco años antes  de que los síntomas mismos de estas enfermedades se hagan presentes. Estos cambios en las lágrimas pueden ir desde estados leves que sólo impliquen tener la sensación de un cuerpo extraño, hasta el denominado ojo seco, que es capaz de ocasionar incluso su perforación.

Las dolencias que acompañan al ojo seco, como sería el caso de la inflamación de la superficie ocular provocada por las enfermedades autoinmunes, resultan también del mal funcionamiento del sistema inmune y representan desafíos muy importantes tanto para el diagnóstico como para su tratamiento. Es importante que le demos su valor real a las lágrimas, porque desempeñan un papel fundamental en la defensa y correcto funcionamiento de los ojos. Se trate de una estructura verdaderamente compleja cuyo estudio ha tomado relevancia en los últimos 60 años.

Baste con recordar que la córnea (parte transparente que recubre al ojo) no tiene vasos sanguíneos y que es la lágrima la que le lleva el oxígeno y los nutrientes, además de contener algunas sustancias llamadas enzimas, que nos ayudan a defendernos de los procesos infecciosos y sirven para hacer más uniforme la superficie ocular y obtener una mejor visión.

Independientemente de las enfermedades autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoide, por fortuna existen también otras causas de mucha menor importancia que hacen que casi todos hayamos experimentado molestias con los ojos; por ejemplo, cuando pasamos un buen número de horas frente a la computadora, la televisión o en el cine. O las secundarias a la contaminación ambiental, al uso de antihistamínicos, los tranquilizantes, los medicamentos para la depresión. la terapia de reemplazo hormonal que se usa durante la menopausia, el abuso del alcohol y el cigarro, el aire contaminado o los lentes de contacto.

Los síntomas de las alteraciones lagrimales pueden ser muy variados y dependerán de la gravedad del caso; sin embargo, se puede decir que al inicio habrá comezón, fatiga, mala visión, una sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo y de pesadez de los párpados, así como la necesidad de mantener los ojos cerrados, porque la luz resulta muy molesta. Los síntomas se presentarán en ambos ojos, aunque seguramente uno molestará más que el otro, pero poco a poco se irán agravando hasta provocar un dolor intenso, enrojecimiento de uno o de ambos ojos y de los párpados,; en ese caso el problema puede llegar a ser tan grave como para perforar y hasta provocar la pérdida del ojo.

Si estas alteraciones son secundarias a las enfermedades autoinmunes, mencionadas (lupus o artritis reumatoide), se verán agravadas cuando se presenten los periodos de reactivación y mejorarán en gran medida con su tratamiento sistémico.

Lo importante del estudio de la lágrima y de las alteraciones que ésta pueda presentar es que se inician muchos años antes de que aparezcan los síntomas propios de dichas patologías, y pueden alterar la remisión de los cuadros.

Afortunadamente, ahora hay una gran cantidad de sustitutos de la lágrima que se pueden adquirir sin receta médica, ya que sus efectos adversos son mínimos o no existen. Con respecto a los fenómenos inflamatorios que suelen acompañar  la película lagrimal, y a los fenómenos inflamatorios de los ojos como resultado de las enfermedades autoinmunes, con mucha más razón deben de ser valorados por el oftalmólogo, porque se pueden presentar cuadros de uveítis – una inflamación muy grave de las estructuras internas de los ojos -, así como desprendimientos de retina.

Para finalizar, hay que dejar muy clara la importancia que tienen las lágrimas en la salud de nuestros ojos. En cualquier momento se pueden presentar alteraciones que hacen necesario consultar al oftalmólogo, porque si bien se puede tratar una situación leve que implique reducir el numero de horas frente a la computadora, suspender algún medicamento, modificar la humedad del aire acondicionado, o cambiar los lentes de contacto, puede implicar también el inicio de una enfermedad autoinmune como el lupus o la artritis reumatoide.

Vale la pena recordar que las lágrimas no sólo sirven para humedecer los ojos como resultado de una emoción, sin que también son un indicador de la salud visual.

Dr. Faustino García Vargas

Oftalmólogo / Coordinador de Atención Médica de la Jefatura de Prestaciones Médicas IMSS, Puebla.

A Tu Salud

About the author

Khaos Cuando creamos el Grupo TNC México pensamos en una manera de mejorar la Web, y de alguna manera lo hemos logrado. Trabajamos en quien desea este cambio. Creamos estrategias para que tu sitio cumpla su función en la red, y no se pierda en los millones de resultados. Khaos Zepeda

espondilitis anquilosante
artritis reumatoide
fibromialgia
behçet
colitis ulcerosa
crohn

espondilitis.eu pacientes y familiares con enfermedades crónicas reumáticas.