Siete preguntas respondidas sobre tu salud
Si tienes un dolor de garganta horrible o una infección vaginal, vas al médico, como es lógico. Pero ciertas molestias de salud que experimentan las jóvenes, parecen muy insignificantes o imprecisas como para visitar al médico. Para ayudarte con esas dúdas la Doctora Holly Phillips, especialista en cuestiones de salud femenina, nos dará unas respuestas.
1.- “¿Por qué no duermo bien por las noches?”
El insomnio es uno de los problemas más comunes entre las jóvenes. Cuando una paciente se queja de esto, la examino para descartar algunos problemas médicos que pueden ser la causa, como la tiroides o el síndrome de las piernas inquietas. Pero rara vez padecen de eso. El culpable es casi siempre el estrés y / o un estilo de vida demasiado agitado. Lo que ocurre es que estás tan acelerada con la adrenalina y la ansiedad del día que cuando al fin caes en la cama, no puedes relajarte. La mente sigue trabajando, y eso impide que te duermas, o si te duermes, te vuelves a despertar. Una o dos horas antes de irte a la cama, ponte a ver una película ligerita, conecta tu iPod o lee, y procura relajarte. No hagas ejercicios, ni comas ni bebas; todo eso bombea más adrenalina al sistema y dificulta el sueño. Cambiar el entorno también ayuda. Unas buenas cortinas que bloqueen la luz, un antifaz o un reloj que no sea brillante impedirán que la luz te despierte. Un cuarto frío también ayuda. Si lo has probado todo y el insomnio persiste, pídele a tu doctor un medicamento de prescripción para dormir (evita los que se compran sin receta porque tienden a crear hábito).
Guía para dormir bien
Lo que estimula al organismo y dificulta el sueño
- Comer o beber después de haber cenado.
- Fumar.
- Ejercitarse horas antes de acostarse.
Factores que ayudan a relajarte y a conciliar el sueño
- Relajarse con un programa de televisión o un film ligeros.
- Escuchar música suave,
- Leer.
2.- Aunque duerma las horas debidas, siempre ando arrastrándome ¿Qué me pasa?
Definitivamente puede haber una razón médica detrás de este agotamiento. Las mujeres con anemia -Una insuficiente producción de glóbulos rojos, a menudo causada por periodos demasiado abundantes o una dieta que excluye la carne- se cansan rápido. También puede deberse a problemas de la tiroides o depresión. Pero más a menudo el agotamiento se vincula a una vida repleta de actividad. Si te detienes a ver todo lo que haces a diario, notarás que tu horario está lleno de tareas y presiones sociales. El truco radica en lograr un equilibrio. Empieza por omitir un compromiso de tu rutina. Si todavía te cansas, quita otro, y así hasta que no te sientas agotada. Según los estudios, eliminas estrés cuando haces menos actividades.
SORPRENDENTES TIPS QUE ENERGIZAN
- Bebe mucha agua. Los expertos se han dado cuenta de que uno de los prímeros síntomas de deshidratación no es la sed, sino el cansancio.
- Estírate. Tómate un descanso en el trabajo aunque sea de dos minutos. Respira profundo, inclínate hacia adelante y tócate la punta de los pies, y después estírate como si trataras de tocar el cielo. Suena muy simple, pero está probado: energiza automáticamente.
- Mantén estables tus niveles de azúcar. Has 5 comidas pequeñas en el día (evita los alimentos procesados y azucarados; opta por frutas, nueces y productos lácteos descremados y proteína magra).
Señales raras que no deben preocuparte
Quizás te alarmen, pero estas situaciones probablemente no indiquen nada malo
- En ocasiones te falta la menstruación.
El estrés, la dieta y el modo en que te ejercitas a veces hacen que el ciclo mensual se altere. Pero si ocurre más de dos veces seguidas, ve al ginecólogo.
- Te duele la cabeza de vez en cuando.
Los dolores de cabeza por tensión son comunes en las mujeres, sobre todo si estás bajo presión. La aspirina y el ibuprofeno lo alivian, y las técnicas de relajación, como el yoga, pueden prevenirlo. Pero un dolor severo y repentino podría indicar una aneurisma cerebral; si te ocurrira, ve a urgencias enseguida.
- Te estriñes por unos días.
Para muchas personas es normal ir al baño todos los días; sin embargo, otras van dos veces por semana.
- Pierdes mucho pelo.
Quizás sea por deficiecia de hierro, pero es posible que estés en una fase en que el pelo se desprende como una parte del ciclo normal del crecimiento.
- Te suenan los oidos.
Es un molesto problema que a veces surge sin razon. Ve al médico si persiste por días.
3.-”¿Debe de preocuparme el cáncer de seno?”
Por ahora no. Para las menores de 35 años, las posibilidades de desarrollar la enfermedad son pocas. La excepción: si en tu familia hay antecedentes de cáncer de seno, ovárico o uterino. Si los hubiera, díselo a tu ginecólogo, y que él decida si el parentesco es lo suficientemente lejano como para no preocuparse, o te aconseje hacerte un examen para detectar mutaciones en los genes relacionados con el cáncer de seno, que son los culpables de hasta un 10% de los casos. Pero aún así, no te dejes llevar por el pánico. Además de averiguar el historial médico familiar, la mejor defensa es el autoexamen mensual. Si detectas algún bultito sospechoso (aunque suelen ser benignos en las jóvenes), ve al médico. Después de los 40 hazte una mamografía anual.
4.- “¿Por qué me cuesta tanto bajar esos 2 kilos extra?”
¡Si yo lo supiera! Hay muchas mujeres convencidas de que la respuesta a esa pregunta es un problema físico (como una tiroides lenta que desacelera el metabolismo), pero la realidad es que el peso casi siempre es producto de tres factores: dieta, ejercicio y genes.
Desafortunadamente, entre esos factores los genes suelen tener el mayor peso, ya que la herencia desarrolla un papel enorme en el ritmo de tu metabolismo. El factor estilo de vida también furtivamente hace mella. A los veintitantos, cuando empiezas a trabajar, probablemente faltes al gym y/o comas menos saludable lo que se refleja en la báscula. Ya sabes que la mejor fórmula para bajar de peso es comer saludable y ejercitarte más. Si ya lo estás haciendo, y aún así no logras perder esos 2 kilos extra, pregúntate si deberás necesitabas perderlos o si ya estás en buen peso según tu tipo de cuerpo.
5.-”¿Necesito un suplemento vitamínico? Si es así, ¿Cual?”
Aunque sigas una dieta nutritiva, es difícil obtener la dosis recomenda de cada vitamina y mineral a diario. Por eso animo a mis pacientes a tomar una multivitamina básica que contenga ada nutriente, así como un suplemento de calcio, para mantener fuertes los huesos. No importa a que hora los tomes y no hay que ingerirlos con comida. Tampoco me fijo mucho en la marca, pero la multivitamina que tomes debe contener hierro, que minimiza el riesgo de anemia, Si quieres tener hijos algún día, procura que tenga ácido fólico, una vitamina crucial para prevenir defectos en el feto. Para el suplemento del calcio, tienes la opción de elegir un tipo que se puede chupar o mascar, ya que los otros a veces son difíciles de tragar. Búscalos que contengan 1.200 mocrogramos y tómate uno diario.
6.-”¡Qué pruebas de ETS debo hacerme regularmente?”
Como regla, toda mujer sexualmente activa de 25 años o menos (igual aquellas que tienen una nueva pareja o no son monógamas) debe realizarse un test anual de clamidia y gonorrea. Estas enfermedades bacterianas de transmisión sexual se curan fácilmente si se atienden a tiempo. El VPH (Virus de Papiloma Humano), es algo más difícil. Como el 80% de las mujeres infectadas antes de los 50 años usualmente combaten el virus sin que éste dañe su sistema, los ginecólogos, por lo general, no se molestan en indicar la prueba, excepto si el papanicolau muestra cambios sospechosos en el cuello del útero. Si así fuera, debes hacerte un test del VPH, que dirá si el virus fue el que causó el cambio. Y abogo por hacerle el análisis del VPH a todas las mujeres. Pídele a tu ginecólogo un test anual si has tenido sexo sin protección, varias parejas o si no tienes una relación monógama. El examen que detecta el herpes genital por lo regular sólo se indica si la persona presenta síntomas, como escozor genital y/o lesiones dolorosas. La tricomoniasis también nos preocupa. Como apenas provoca síntomas, los ginecólogos prescriben el examen si has estado expuesta a la infección o si eres una de las pocas que tienen síntomas: secreción amarillenta y maloliente, y/o comezón y escozor.
7.- “¿Debo ponerme la vacuna del VPH?”
La respuesta es si. Ciertas cepas del virus del papiloma humano (VPH) causan verrugas genitales y otras conducen al cancer del cuello del útero. Al ponerte la vacuna, llamada gardasil, te proteges de los tipos que causan un 90% de los casos de verrugas y de los que provocan un 70% de los casos de cáncer del cuello del útero. Esta es la primera vez que hay una vacuna (es una serie de tres inyecciones) que prácticamente bloquéa esos problemas. ¡Es maravilloso! Gradasil se creo para las jóvenes que aún no están activas sexualmente y que no han sido expuestas al virus, y esa es la razón por la que la FDA la aprobó para las mujeres comprendidas entre 9 y 26 años. Pero esto se basa en la suposición de que si tienes más de 26 años ya habrás tenido una vasta experiencia sexual.. lo que no es cierto para muchas mujeres. De todos modos pregúntale a tu médico si te debes vacunar. En EE.UU. más de 3500 mujeres mueren cada año por cáncer del útero.
Visto en Cosmopolitan




Agosto 31st, 2008 en 12:16 PM
Feliz Blog Day!! http://puntobaires.com/2008/08/celebrando-el-blog-day.html
Noviembre 17th, 2008 en 11:44 PM
[...] del amor, porque seguro es ciego. Muchos creen que su pareja no tiene ninguna ETS tan sólo porque confían en ella, según un estudio en Sexually Transmitted Diseases. He aquí [...]
Enero 27th, 2010 en 5:11 PM
yo tengo una pregunta . tengo dos años tratando de quedar embarazada y no lo he podido lograr, actualmente no me cuido con nada y aun asi no puedo quedar embarazada, estoy tomando homifin (clomifeno) y no veo ningun resultado que puedo hacer, mi ginecologo me dijo que duplicara la dosis y no veo resultados